Este poema - creo que ya lo mencioné en una entrada anterior - lo leí en un libro que marcó bastante mi forma de pensar. El título del libro, "Cambio de bastón" (Baton change, the next generation); su autor, Peter Lyne.
Puedo decir que marcó un hito en mi peregrinar como persona y como hijo de Dios, y traza un rumbo que debo asumir para conquistar las promesas de Dios para mi vida.
Después de mucho, conseguí la versión original del poema en inglés.
A continuación, lo transcribo en español y en inglés.
"To laugh is to risk appearing the fool,
To weep is to risk being called sentimental.
To reach out to another is to risk involvement.
To expose feelings is to risk showing your true self.
To place your ideas and your dreams before the crowd is to risk being called naive.
To love is to risk not being loved in return,
To live is to risk dying,
To hope is to risk despair,
To try is to risk failure.
But risks must be taken, because the greatest risk in life is to risk nothing.
The person who risks nothing, does nothing, has nothing, is nothing, and becomes nothing.
He may avoid suffering and sorrow, but he simply cannot learn, feel, change, grow or love.
Chained by his certitude, he is a slave; he has forfeited his freedom.
Only the person who risks is truly free."
-- Janet Rand
ARRIESGARSE
-----------
"Reir es arriesgarse a parecer un tonto
Llorar es arriesgarse a parecer un sentimental
Tender la mano es arriesgarse a involucrarse
Expresar tus sentimientos es arriesgarse a revelar tu verdadero yo
Exponer tus ideas y tus sueños ante una multitud es arriesgarse a perderlos
Amar es arriesgarse a no ser correspondido
Vivir es arriesgarse a morir
Esperar es arriesgarse a la desesperanza
Intentar es arriesgarse a fallar
Pero los riesgos deben ser corridos
porque uno de los peligros más grandes de la vida
es no arriesgarse a nada.
Los que no arriesgan nada, no hacen nada,
no logran nada y se convierten en nada.
Pueden evitar el sufrimiento y la tristeza,
pero no pueden aprender, sentir, cambiar, crecer,
amar o aún vivir.
Encadenados a sus dudas, son esclavos,
han perdido su libertad
Solamente una persona que arriesga todo
lo que no puede tener
para obtener todo aquello que nunca puede perder...
es verdaderamente libre"..
lunes, 15 de junio de 2009
miércoles, 3 de junio de 2009
TIEMPO SEGURO DE ESPERA
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis”
(Jeremías 29:11)
Cuando el profeta Jeremías escribía estas palabras, lo hacía en el contexto de una carta dirigida a los israelitas que se encontraban deportados en Babilonia, tras la conquista y saqueo del reino de Judá a manos de Nabucodonosor. Las circunstancias no eran fáciles y las esperanzas de la restauración eran remotas o, en términos humanos, prácticamente imposibles.
Babilonia era el imperio más poderoso de la tierra y ante Nabucodonosor temblaban los pueblos. Hasta la misma Biblia cuenta que se lo llamaba “rey de reyes” (Daniel 2:37). Pero esto no pasaba desapercibido en el cielo. Dios mismo, el verdadero Rey soberano sobre todos los reyes, había permitido, a causa de la desobediencia de su pueblo, que cayeran en manos de este rey impío. Sin embargo, él no había olvidado su pacto y al remanente apartado del mal que había quedado en medio de ellos.
Muchas veces he escuchado mensajes motivaciones con este versículo, y de veras que lo es. Tal vez, ninguno de nosotros hoy atravesamos por la humillación que para un pueblo significaba la deportación a un pueblo con cultura extraña y pagana, y la destrucción del Templo y la ciudad de Jerusalén.
Mas, a pesar de esto, Dios no abandona a su pueblo, que se sumergía en la desesperanza y la confusión, a causa de falsos profetas, y le anuncia que en setenta años, volverían a su tierra y serían restaurados, y que mientras ese tiempo no llegara, les manda que habitaran tranquilos y seguros en Babilonia y que se edifiquen casas.
Imaginate… ¡SETENTA AÑOS! No te digo que en tu vida también sean setenta años, sino que la conclusión a la que llego es que, por lo general, los plazos en los cuales Dios hace lo que nos promete, resultan ser más largos de los que nosotros, en su nuestra impaciencia, pensamos. Pero Dios dice y lo cumple. Y a los setenta años, como leemos en el capítulo 1 de Esdras, inicia el retorno de los judíos a su tierra y la restauración de este pueblo.
Así como los israelitas de entonces, hoy nosotros tenemos maravillosas promesas de Dios para nuestra vida, mas, aunque tal vez no tarden específicamente setenta años, probablemente las cosas no las veremos de la noche a la mañana, sino en el tiempo preciso y oportuno (gr.: kayros) de Dios, el cual la mayoría de las veces, desafía nuestro deseo de tener el control de las cosas y de ver resultados inmediatos. Te aseguro que no es nada fácil.
Para ello, tenemos a la Palabra de Dios, la que nos anima a que nos anclemos a la promesa y permanezcamos firmes, de manera a que mientras el “plazo de espera” transcurre, habitemos seguros, tranquilos y confiados, sabiendo que “FIEL ES EL QUE OS LLAMA, EL CUAL TAMBIÉN LO HARÁ” (1 Tesalonicenses 5:24).
(Jeremías 29:11)
Cuando el profeta Jeremías escribía estas palabras, lo hacía en el contexto de una carta dirigida a los israelitas que se encontraban deportados en Babilonia, tras la conquista y saqueo del reino de Judá a manos de Nabucodonosor. Las circunstancias no eran fáciles y las esperanzas de la restauración eran remotas o, en términos humanos, prácticamente imposibles.
Babilonia era el imperio más poderoso de la tierra y ante Nabucodonosor temblaban los pueblos. Hasta la misma Biblia cuenta que se lo llamaba “rey de reyes” (Daniel 2:37). Pero esto no pasaba desapercibido en el cielo. Dios mismo, el verdadero Rey soberano sobre todos los reyes, había permitido, a causa de la desobediencia de su pueblo, que cayeran en manos de este rey impío. Sin embargo, él no había olvidado su pacto y al remanente apartado del mal que había quedado en medio de ellos.
Muchas veces he escuchado mensajes motivaciones con este versículo, y de veras que lo es. Tal vez, ninguno de nosotros hoy atravesamos por la humillación que para un pueblo significaba la deportación a un pueblo con cultura extraña y pagana, y la destrucción del Templo y la ciudad de Jerusalén.
Mas, a pesar de esto, Dios no abandona a su pueblo, que se sumergía en la desesperanza y la confusión, a causa de falsos profetas, y le anuncia que en setenta años, volverían a su tierra y serían restaurados, y que mientras ese tiempo no llegara, les manda que habitaran tranquilos y seguros en Babilonia y que se edifiquen casas.
Imaginate… ¡SETENTA AÑOS! No te digo que en tu vida también sean setenta años, sino que la conclusión a la que llego es que, por lo general, los plazos en los cuales Dios hace lo que nos promete, resultan ser más largos de los que nosotros, en su nuestra impaciencia, pensamos. Pero Dios dice y lo cumple. Y a los setenta años, como leemos en el capítulo 1 de Esdras, inicia el retorno de los judíos a su tierra y la restauración de este pueblo.
Así como los israelitas de entonces, hoy nosotros tenemos maravillosas promesas de Dios para nuestra vida, mas, aunque tal vez no tarden específicamente setenta años, probablemente las cosas no las veremos de la noche a la mañana, sino en el tiempo preciso y oportuno (gr.: kayros) de Dios, el cual la mayoría de las veces, desafía nuestro deseo de tener el control de las cosas y de ver resultados inmediatos. Te aseguro que no es nada fácil.
Para ello, tenemos a la Palabra de Dios, la que nos anima a que nos anclemos a la promesa y permanezcamos firmes, de manera a que mientras el “plazo de espera” transcurre, habitemos seguros, tranquilos y confiados, sabiendo que “FIEL ES EL QUE OS LLAMA, EL CUAL TAMBIÉN LO HARÁ” (1 Tesalonicenses 5:24).
domingo, 10 de mayo de 2009
A mis amigos
No me gusta ser superficial en las amistades. Valoro mucho el vínculo de la confianza de compartir la vida, los sueños, proyectos, sentimientos, pensamientos con las personas a las cuales llamo amigos y amigas. Lo considero como una de las mayores bendiciones que Dios me da en la vida, realmente invaluable.
No me gusta solo reirme, aunque es parte. No me gusta solo divertirme, aunque es necesario. Me apasionan las conversaciones inolvidables, esas que se extienden por horas en las noches y que, cuando te dás cuenta, resulta que ya sobrepasaron la madrugada. Me gusta hablar de los sueños que me inspiran, de las bendiciones recibidas, de las preocupaciones que me aquejan, de los temores que enfrento, de las adversidades que atravieso, de las promesas y el llamado de Dios para mi vida y para esta generación.
Valoro en gran medida a las personas que se animan a escucharme y a las que me permiten escucharles. Me emociona sobremanera el versículo bíblico que dice: "Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15:13). Me apasiona hacerlo, porque el tener algo por lo cual dar la vida, la llena de sentido a ésta.
Pareciera sencillo e insignificante, pero el mismo Jesús lo dijo.
Hay riqueza es admitir y tolerar las diferencias de temperamento, comportamiento, actitud, pensamiento en las relaciones de amistad, y eso las engrandece.
Tal vez, hoy se trate de uno más de "esos días" en los cuales estoy reflexivo, pensativo, melancólico, romántico o como quieran llamarle... pero las experiencias vividas y los pensamientos que rodearon mi mente en los últimos días fueron sobre esto, y una de las mejores maneras de inmortalizar los pensamientos que se borran con la memoria es escribiéndolos.
A todos mis amigos, por este humilde medio, un sincero reconocimiento de mi afecto y estima. A los que están cerca, a los que están lejos, a los que veo siempre, a los que casi nunca veo, a los que me influencias con sus escritos, a los que me impactan con la convivencia, a los que conozco solo por Internet, a los que me edifican, a los que edifico, etc, etc.
He aquí... yo mismo. El que pienso, el que siente, el que soy.
No me gusta solo reirme, aunque es parte. No me gusta solo divertirme, aunque es necesario. Me apasionan las conversaciones inolvidables, esas que se extienden por horas en las noches y que, cuando te dás cuenta, resulta que ya sobrepasaron la madrugada. Me gusta hablar de los sueños que me inspiran, de las bendiciones recibidas, de las preocupaciones que me aquejan, de los temores que enfrento, de las adversidades que atravieso, de las promesas y el llamado de Dios para mi vida y para esta generación.
Valoro en gran medida a las personas que se animan a escucharme y a las que me permiten escucharles. Me emociona sobremanera el versículo bíblico que dice: "Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15:13). Me apasiona hacerlo, porque el tener algo por lo cual dar la vida, la llena de sentido a ésta.
Pareciera sencillo e insignificante, pero el mismo Jesús lo dijo.
Hay riqueza es admitir y tolerar las diferencias de temperamento, comportamiento, actitud, pensamiento en las relaciones de amistad, y eso las engrandece.
Tal vez, hoy se trate de uno más de "esos días" en los cuales estoy reflexivo, pensativo, melancólico, romántico o como quieran llamarle... pero las experiencias vividas y los pensamientos que rodearon mi mente en los últimos días fueron sobre esto, y una de las mejores maneras de inmortalizar los pensamientos que se borran con la memoria es escribiéndolos.
A todos mis amigos, por este humilde medio, un sincero reconocimiento de mi afecto y estima. A los que están cerca, a los que están lejos, a los que veo siempre, a los que casi nunca veo, a los que me influencias con sus escritos, a los que me impactan con la convivencia, a los que conozco solo por Internet, a los que me edifican, a los que edifico, etc, etc.
He aquí... yo mismo. El que pienso, el que siente, el que soy.
miércoles, 1 de abril de 2009
De vuelta en Buenos Aires
Que emocion mas grande es estar en este lugar de vuelta! Mis pies pisan de vuelta el suelo de la capital argentina - la Ciudad Autonoma de Buenos Aires - y manana, los de La Plata.
Que mucho cambio mi vida desde entonces! Cambios de paradigmas, de pensamientos, de actitudes... fue una renovacion. Parece increible que haya pasado tanto tiempo desde aquel entonces, pero estar aqui de vuelta me hace rememorar todo aquello como si hubiera sido ayer.... porque en mi corazon, fue ayer.
Se revivieron en mi todas esas emociones y estoy mas que contento. Andar en subte, en los micros portenos, hacer compras, recorrer los sitios politicos mas importantes de Argentina, hablar con la Diputada Cynthia Hotton y escuchar en vivo a la Vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriela Michetti, implicaron para mi emociones que me superan. Ver de vuelta a mis companeros de colegio que estan aca, en sus departamentos, reencontrarme con mis amigos platenses, volver a la iglesia aca.... TODO, MIL COSAS QUE FORMAN PARTE DE MI HISTORIA, porque sin duda alguna, parte de mi corazon quedo aqui y seguira aqui.
Y le doy gracias a Dios por haberme permitido volver. Este fue una de las tantas cosas locas e inesperadas que me anime a hacer en mi vida y de la que no me arrepiento. Un viaje decidido entre "gallo y media noche". El domingo a la tardecita tomo fuerza la idea de venir, el domingo a la noche sigui fortaleciendose, el lunes a la manana se consolido, y a la tardecita ya estaba viajando. Y desde ayer, martes 31, ya estoy aqui por una semana... que aunque siento que es poco tiempo, es lo suficiente como para reafianzar el vinculo que me une a este lugar.
Se que Dios tuvo y tiene un proposito para traerme aqui. Lo entiendo y lo voy entiendiendo. Con el correr de los dias seguira clarificandose... pero se que los propositos de Dios muchas veces no se revelan en un momento X, sino en la cotidianeidad de la vida, y en las cosas simples, pero que al mirar atras, pasado un tiempo, ves el fruto y el cambio... y asi entendes el proposito. Asi fue la primera vez.
Tengo ansias de estar en La Plata e ir al culto en Rey de Reyes aqui en Buenos Aires, el domingo de manana.... Hay mucho por vivir aun aqui...
PAPA DIOS, segui guiandome y encaminandome en tu perfecta voluntad!
Gracias por todo.
Que mucho cambio mi vida desde entonces! Cambios de paradigmas, de pensamientos, de actitudes... fue una renovacion. Parece increible que haya pasado tanto tiempo desde aquel entonces, pero estar aqui de vuelta me hace rememorar todo aquello como si hubiera sido ayer.... porque en mi corazon, fue ayer.
Se revivieron en mi todas esas emociones y estoy mas que contento. Andar en subte, en los micros portenos, hacer compras, recorrer los sitios politicos mas importantes de Argentina, hablar con la Diputada Cynthia Hotton y escuchar en vivo a la Vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriela Michetti, implicaron para mi emociones que me superan. Ver de vuelta a mis companeros de colegio que estan aca, en sus departamentos, reencontrarme con mis amigos platenses, volver a la iglesia aca.... TODO, MIL COSAS QUE FORMAN PARTE DE MI HISTORIA, porque sin duda alguna, parte de mi corazon quedo aqui y seguira aqui.
Y le doy gracias a Dios por haberme permitido volver. Este fue una de las tantas cosas locas e inesperadas que me anime a hacer en mi vida y de la que no me arrepiento. Un viaje decidido entre "gallo y media noche". El domingo a la tardecita tomo fuerza la idea de venir, el domingo a la noche sigui fortaleciendose, el lunes a la manana se consolido, y a la tardecita ya estaba viajando. Y desde ayer, martes 31, ya estoy aqui por una semana... que aunque siento que es poco tiempo, es lo suficiente como para reafianzar el vinculo que me une a este lugar.
Se que Dios tuvo y tiene un proposito para traerme aqui. Lo entiendo y lo voy entiendiendo. Con el correr de los dias seguira clarificandose... pero se que los propositos de Dios muchas veces no se revelan en un momento X, sino en la cotidianeidad de la vida, y en las cosas simples, pero que al mirar atras, pasado un tiempo, ves el fruto y el cambio... y asi entendes el proposito. Asi fue la primera vez.
Tengo ansias de estar en La Plata e ir al culto en Rey de Reyes aqui en Buenos Aires, el domingo de manana.... Hay mucho por vivir aun aqui...
PAPA DIOS, segui guiandome y encaminandome en tu perfecta voluntad!
Gracias por todo.
jueves, 29 de enero de 2009
La oración de Rick Warren en la asunción de Obama
A continuación, transcribo la oración que pronunció el Rev. Rick Warren en la inauguración presidencial de Barack Obama. A pesar de que Estados Unidos, en gran manera, ha dado las espaldas a Dios y sus principios, considero como un hecho "histórico" para este tiempo que en el acto oficial más solemne del Gobierno, hayan permitido que un predicador de talla e integridad de Rick Warren orara invocando el nombre de JESÚS para pedir por el nuevo Presidente.
"Dios Todopoderoso, Padre Nuestro, todo lo que vemos y lo que no podemos ver existe solo por Ti. Todo viene de Ti, todo te pertenece, todo existe para tu gloria. La Historia es tu historia.
La Escritura nos dice: "Escucha, Israel, el Señor es nuestro Dios, Uno es el Señor". Y tú eres compasivo y misericordioso y amas a todos los que has hecho.
Ahora, hoy, nos regocijamos. No sólo porque en América ha habido una transferencia de poder pacífica por 43ª vez. Celebramos un punto crucial en la historia con la inauguración de nuestro primer presidente americano-africano de los Estados Unidos.
Estamos muy agradecidos de vivir en esta tiera, una tierra de posibilidades sin igual, donde el hijo de un inmigrante africano puede subir al más alto nivel de nuestro liderazgo. Y sabemos hoy que el doctor King y una gran nube de testigos están gritando en el Cielo.
Da a nuestro presidente, Barack Obama, la sabiduría de dirigirnos con humildad, el coraje de dirigirnos con integridad, la compasión para dirigirnos con generosidad. Bendice y protégele, a él, a su familia, al vicepresidente Biden, al Gabinete y a cada uno de nuestros líderes libremente elegidos.
Ayúdanos, oh Dios, a recordar que somos americanos. Unidos no por la raza o la religión o la sangre, sino por nuestro compromiso con la libertad y justicia para todos.
Cuando nos centramos en nosotros mismos, cuando nos peleamos, cuando te olvidamos, perdónanos.
Cuando presumimos de que nuestra grandeza y prosperidad es sólo nuestra, perdónanos.
Cuando no tratamos a nuestros compañeros, seres humanos, y a toda la tierra con el respeto que merecen, perdónanos.
Y a medida que afrontamos estos días difíciles, que nazca una nueva claridad en nuestras intenciones, responsabilidad en nuestras acciones, humildad en nuestros esfuerzos y civilidad en nuestras actitudes, incluso cuando diferimos.
Ayúdanos a compartir, a servir y a buscar el bien común de todos. Que todas las personas de buena voluntad se unan para trabajar juntas por una nación más próspera, saludable, justa, y por un planeta pacífico.
Que nunca olvidemos que un día, todas las naciones, todas las personas, estaremos de pie ante Ti para rendir cuentas.
Ahora presentamos a nuestro nuevo presidente, y a su esposa Michelle y a sus hijas, Malia y Sasha, bajo tu amoroso cuidado.
Lo pido humildemente, en el Nombre de quien cambió mi vida: Yeshuá, Isá, Jesús. Jesús, que nos enseñó a orar:
"Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre. venga a nosotros tu Reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, y perdona nuestras ofensas, como perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del Mal. Porque tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria, por siempre. Amén."
"Dios Todopoderoso, Padre Nuestro, todo lo que vemos y lo que no podemos ver existe solo por Ti. Todo viene de Ti, todo te pertenece, todo existe para tu gloria. La Historia es tu historia.
La Escritura nos dice: "Escucha, Israel, el Señor es nuestro Dios, Uno es el Señor". Y tú eres compasivo y misericordioso y amas a todos los que has hecho.
Ahora, hoy, nos regocijamos. No sólo porque en América ha habido una transferencia de poder pacífica por 43ª vez. Celebramos un punto crucial en la historia con la inauguración de nuestro primer presidente americano-africano de los Estados Unidos.
Estamos muy agradecidos de vivir en esta tiera, una tierra de posibilidades sin igual, donde el hijo de un inmigrante africano puede subir al más alto nivel de nuestro liderazgo. Y sabemos hoy que el doctor King y una gran nube de testigos están gritando en el Cielo.
Da a nuestro presidente, Barack Obama, la sabiduría de dirigirnos con humildad, el coraje de dirigirnos con integridad, la compasión para dirigirnos con generosidad. Bendice y protégele, a él, a su familia, al vicepresidente Biden, al Gabinete y a cada uno de nuestros líderes libremente elegidos.
Ayúdanos, oh Dios, a recordar que somos americanos. Unidos no por la raza o la religión o la sangre, sino por nuestro compromiso con la libertad y justicia para todos.
Cuando nos centramos en nosotros mismos, cuando nos peleamos, cuando te olvidamos, perdónanos.
Cuando presumimos de que nuestra grandeza y prosperidad es sólo nuestra, perdónanos.
Cuando no tratamos a nuestros compañeros, seres humanos, y a toda la tierra con el respeto que merecen, perdónanos.
Y a medida que afrontamos estos días difíciles, que nazca una nueva claridad en nuestras intenciones, responsabilidad en nuestras acciones, humildad en nuestros esfuerzos y civilidad en nuestras actitudes, incluso cuando diferimos.
Ayúdanos a compartir, a servir y a buscar el bien común de todos. Que todas las personas de buena voluntad se unan para trabajar juntas por una nación más próspera, saludable, justa, y por un planeta pacífico.
Que nunca olvidemos que un día, todas las naciones, todas las personas, estaremos de pie ante Ti para rendir cuentas.
Ahora presentamos a nuestro nuevo presidente, y a su esposa Michelle y a sus hijas, Malia y Sasha, bajo tu amoroso cuidado.
Lo pido humildemente, en el Nombre de quien cambió mi vida: Yeshuá, Isá, Jesús. Jesús, que nos enseñó a orar:
"Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre. venga a nosotros tu Reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, y perdona nuestras ofensas, como perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del Mal. Porque tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria, por siempre. Amén."
lunes, 26 de enero de 2009
Nada te turbe
Nada te turbe
Nada te espante
Todo se pasa
Dios no se muda
La paciencia todo lo alcanza
Quien a Dios tiene
nada le falta
Solo Dios basta
Tendrá este poema casi medio siglo desde que fue escrito por aquella mujer que conocemos como Santa Teresa de Jesús, y sus palabras siguen teniendo vigencia, trascendencia, vida.
Palabras senciilas pero profundas... Necesarias para los de tiempos de hoy, para los tiempos de siempre.
Necesito poner mucho más los ojos en Jesús que en las circunstancias.
Nada te espante
Todo se pasa
Dios no se muda
La paciencia todo lo alcanza
Quien a Dios tiene
nada le falta
Solo Dios basta
Tendrá este poema casi medio siglo desde que fue escrito por aquella mujer que conocemos como Santa Teresa de Jesús, y sus palabras siguen teniendo vigencia, trascendencia, vida.
Palabras senciilas pero profundas... Necesarias para los de tiempos de hoy, para los tiempos de siempre.
Necesito poner mucho más los ojos en Jesús que en las circunstancias.
viernes, 23 de enero de 2009
Más que simplemente "buenas personas"
Desde ayer, coloqué como mensaje personal del Messenger la siguiente frase:
*******************************
Lo que Dios demanda de nosotros va mucho más allá que ser simplemente "buenas personas".
*******************************
Surgió luego de una de esas conversaciones telefónicas densas, largas y profundas con una de mis mejores amigas, a raíz de una reflexión de la realidad en la cual me incluyo.
Como cristianos, demasiadas veces nos conformamos con simplemente ser buenas personas: que no hacen ciertas cosas y hacen otras que son buenas, que no dicen ciertas palabras, que no concurren a determinados tipos de lugares, etc. No hay nada de malo en ello, y creo que es un estilo de vida correcto de acuerdo a la Palabra.
Pero si se limita a eso, es insuficiente. Eso no es ser cristianos precisamente.
Ser buenas personas no es sinónimo de ser cristianos, porque de lo contrario, grandes altruistas de la historia diríamos que fueron cristianos, y no lo fueron.
Existe mucha gente en el mundo que no es cristiana y lleva ese estilo de vida de ser "buenas personas". Eso no les da la vida eterna en Cristo.
Nosotros, sin embargo, alegamos que tenemos salvación y que el mismo Cristo vive en nosotros. Y es cierto. Por eso mismo, debemos ser concientes que lo que Dios demanda de nosotros va mucho más allá que ser simplemente "buenas personas".
Ser "buenas personas" en la acepción coloquial tiene que ver un código moral de conducta, no precisamente cristiano por ser bueno.
Lo que Dios demanda de nosotros es que seamos conforme a la imagen de Cristo, que vivamos en obediencia a su Palabra. Al morar su Espíritu Santo en nosotros, somos embajadores de Él en esta tierra y la plenitud de su amor, poder y gloria habita en nosotros.
Nuestras palabras deben ser como las de Dios misma. Nuestro andar diario debe asemejarse al de Cristo. Su amor debe fluir hacia el prójimo. Los dones de su Espíritu Santo deben manifestarse a través de nosotros. La muerte y la enfermedad deben retroceder ante la voz de autoridad de un hijo de Dios. Su voluntad tiene que ser hecha en la tierra como es en el cielo, a través de nuestras vidas. El desamparado debe encontrar abrigo en nosotros y el que perdió las esperanzas debe hallar en nuestras vidas una esperanza superior a la que las circunstancias o el mundo en general pueden ofrecer.
Todo nuestro ser debe ser testigo de que Dios existe, de que Jesús murió y resucitó por nuestros pecados, hoy está sentado a la diestra del Padre y muy pronto vuelve. Nuestro cristianismo NO DEBE pasar desapercibido ni limitarse a una moral y excelencia, sino que todos estos factores deben sumarse en un gran todo, que es la vida en Cristo.
Para ser buenas personas, no precisamente necesitamos ser cristianos.
Para andar conforme a todo lo que la Biblia dice de nosotros, sí necesitamos un poder superior: el de Cristo en nosotros, esperanza de gloria (Colosenses 1:27)
Que nuestra competencia no venga de nosotros mismos, de nuestra moralidad o intelectualidad, sino de Dios mismo (2 Corintios 3:5).
Eso marcará la diferencia. No seamos religiosos. Caminemos como hijos de Dios.
Así que, concluyo repitiendo la frase que gira en mi mente y corazón en los últimos días:
"LO QUE DIOS DEMANDA DE NOSOTROS VA MUCHO MÁS ALLÁ QUE SER SIMPLEMENTE -BUENAS PERSONAS-".
*******************************
Lo que Dios demanda de nosotros va mucho más allá que ser simplemente "buenas personas".
*******************************
Surgió luego de una de esas conversaciones telefónicas densas, largas y profundas con una de mis mejores amigas, a raíz de una reflexión de la realidad en la cual me incluyo.
Como cristianos, demasiadas veces nos conformamos con simplemente ser buenas personas: que no hacen ciertas cosas y hacen otras que son buenas, que no dicen ciertas palabras, que no concurren a determinados tipos de lugares, etc. No hay nada de malo en ello, y creo que es un estilo de vida correcto de acuerdo a la Palabra.
Pero si se limita a eso, es insuficiente. Eso no es ser cristianos precisamente.
Ser buenas personas no es sinónimo de ser cristianos, porque de lo contrario, grandes altruistas de la historia diríamos que fueron cristianos, y no lo fueron.
Existe mucha gente en el mundo que no es cristiana y lleva ese estilo de vida de ser "buenas personas". Eso no les da la vida eterna en Cristo.
Nosotros, sin embargo, alegamos que tenemos salvación y que el mismo Cristo vive en nosotros. Y es cierto. Por eso mismo, debemos ser concientes que lo que Dios demanda de nosotros va mucho más allá que ser simplemente "buenas personas".
Ser "buenas personas" en la acepción coloquial tiene que ver un código moral de conducta, no precisamente cristiano por ser bueno.
Lo que Dios demanda de nosotros es que seamos conforme a la imagen de Cristo, que vivamos en obediencia a su Palabra. Al morar su Espíritu Santo en nosotros, somos embajadores de Él en esta tierra y la plenitud de su amor, poder y gloria habita en nosotros.
Nuestras palabras deben ser como las de Dios misma. Nuestro andar diario debe asemejarse al de Cristo. Su amor debe fluir hacia el prójimo. Los dones de su Espíritu Santo deben manifestarse a través de nosotros. La muerte y la enfermedad deben retroceder ante la voz de autoridad de un hijo de Dios. Su voluntad tiene que ser hecha en la tierra como es en el cielo, a través de nuestras vidas. El desamparado debe encontrar abrigo en nosotros y el que perdió las esperanzas debe hallar en nuestras vidas una esperanza superior a la que las circunstancias o el mundo en general pueden ofrecer.
Todo nuestro ser debe ser testigo de que Dios existe, de que Jesús murió y resucitó por nuestros pecados, hoy está sentado a la diestra del Padre y muy pronto vuelve. Nuestro cristianismo NO DEBE pasar desapercibido ni limitarse a una moral y excelencia, sino que todos estos factores deben sumarse en un gran todo, que es la vida en Cristo.
Para ser buenas personas, no precisamente necesitamos ser cristianos.
Para andar conforme a todo lo que la Biblia dice de nosotros, sí necesitamos un poder superior: el de Cristo en nosotros, esperanza de gloria (Colosenses 1:27)
Que nuestra competencia no venga de nosotros mismos, de nuestra moralidad o intelectualidad, sino de Dios mismo (2 Corintios 3:5).
Eso marcará la diferencia. No seamos religiosos. Caminemos como hijos de Dios.
Así que, concluyo repitiendo la frase que gira en mi mente y corazón en los últimos días:
"LO QUE DIOS DEMANDA DE NOSOTROS VA MUCHO MÁS ALLÁ QUE SER SIMPLEMENTE -BUENAS PERSONAS-".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)